martes, 23 de febrero de 2010

Un libro en Blanca
















Y volvió a pasar... Me enamoré otra vez.

Será porque soy un romántico. Y los románticos nos enamoramos todas las semanas. Pero a veces, ese amor trasciende y dura algo más; en esos casos, hay que tomárselo muy en serio. Y esta vez ha sido del producto nacional.

Lejos de modelos aparatosas y/o andróginas, de operadas y retocadas, Blanca Suárez encarna el centro de gravedad donde convergen deseos y anhelos. Un centro que resulta ese eje exacto, redondo y perfecto, y que a veces parece imposible, en torno al cual giran la lascivia, la ternura y la naturalidad.

Y encima ella pone de su parte, porque aunque no he visto un sólo capítulo de la serie El Internado, esta monada de 21 años me deja de piedra cada vez que me engancha al vuelo con miradas como la de la foto.

Quizá sea una de las que merezcan la dedicatoria del libro que tengo ya en proceso y del que pronto os daré más detalles. Libro que creo y espero sea la solución a vuestras demandas, así como la alternativa a la inconstancia que el trabajo me hace proyectar en el blog, y por la cuál os pido disculpas.

A todos menos a Blanca; que tendré que hacerme el duro...

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

miércoles, 13 de enero de 2010

La soledad del delantero centro











Cierro este ciclo asociado al fútbol (como lo hubo vinculado al cine) reflexionando sobre una idea considerada un axioma por La Comunidad, pero a la que en realidad nunca he visto una base lógica: la necesidad de un "ala".


(Un ala es un acompañante, una ayuda que te despeje el camino, especialmente de amigas que vengan al rescate de tu objetivo en locales nocturnos. El término viene de la película Top Gun).


Sinceramente, si bien a veces es útil que te hagan un “aclarado”, no sólo no creo que se puede prescindir de ala para seducir, sino que también creo que no hace falta salir siempre acompañado. Si se puede ligar a solas en una librería, ¿por qué no en una discoteca?


Además, salir solo te obliga a socializar, lo cual es un ejercicio impagable. Una opción intermedia es que si tus acompañantes se van, decidas quedarte un rato más en el lugar donde estabais.


Es cierto que en esa situación, nunca reconozco que he salido solo, siempre busco excusas: “he perdido a mis amigos”, “he quedado aquí y me han plantado”, “mi amigo ha ligado”, etc.


De hecho, me prodigo en estas escapadas menos frecuentemente de lo que querría, pues me gusta hacerlo en terreno conocido, y dichas justificaciones no suelen permitir repetir local demasiado.


Y sí, evidentemente a ellas les extraña, se huelen que hay gato encerrado. Pero es de esas cosas cuyo efecto consciente (“mosqueo”, sospecha) es diferente al subconsciente (atracción).


¿Atracción? Si, por la curiosidad que provoca esa duda y porque la posibilidad de que hayas salido sólo supondría que sueles ligar y que eres tan sociable que no necesitas nadie que te acompañe para salir a relacionarte.


Sin duda, de nuevo, la experiencia demuestra que La Comunidad y los Púas, Aven, o como se llamen, se equivocan. Pensad en los naturales: como los grandes depredadores de la fauna y como los grandes delanteros, un auténtico seductor caza sólo…


Saludos,


A.P.


martes, 29 de diciembre de 2009

Disfruta el camino
















Comienzo este post, el segundo de una trilogía con guiños futbolísticos, citando a Jorge Valdano (para los no aficionados, exfutbolista, exentrenador y actual directivo del Real madrid, famoso por su labia argentina y sus consecuentes máximas): "yo quiero que los equipos que entreno jueguen bien porque es la mejor forma de ganar, no por dar una exhibición en sí misma".

Efectivamente, aunque a veces el pragmatismo sea muy eficiente, no hay mejor forma de buscar un adeacuado final y resultado que disfrutando el transcurso del viaje. Igualmente, si el camino es lo que nos ocupa la mayor parte del proceso, la obsesión (muy norteamericana) de marcar y cumplir objetivos puede llevar a olvidar que vivimos en un recorrido y dificultarnos el disfrute del mismo.

Aprovecha, por tanto, para divertirte sin tensiones ni miedos, e incluso intentando desligarte todo lo que puedas del objetivo final, el fascinante proceso del cortejo. Resulta curioso pensar que eso mismo, curiosamente, te lo pondrá más fácil...

Además, no soy de los que creen que el fín justifique los medios (frase que, por cierto, se atribuye a Nicolás Maquiavelo pero que en realidad él nunca "dijo"). Por tanto, a mi forma de ver, recursos como la hipnosis o determinados usos de la PNL quedan reservados para casos muy particulares y justificados.

La seducción es un baile que hay que disfrutar, un juego de "tira y afloja", turnos y tensiones; pero, a fín de cuentas, como todo baile, aunque haya movimiento y alejamientos, no deja de hacerse de la mano de la otra persona. Todo ese proceso, así como saber qué teclas pulsar durante el mismo para que sea golpeada la cuerda indicada en el interior de la mujer y poder guiar sus impulsos y emociones, llega a resultar irresistiblemente excitante.

Por otro lado, estas premisas pueden aplicarse a una dimensión más amplia, ya sea en la vida misma en general o en el mundo de la seducción, donde hay un malentendido afán por mejorar. Contrariamente a lo que defienden corrientes de autoayuda muy seguidas, la felicidad se basa en saber en qué dirección se camina y en el disfrute de la carretera, no en una lista de metas.

Pondré como ejemplo de logros a los dos recordman del fútbol español: a Raúl y a Iker Casillas les he oído decir las siguientes frases, respectivamente "Nunca pienso más allá del próximo partido" y "Mi objetivo es el próximo entrenamiento". Seguro que ninguno de ellos se marcó como meta ser el máximo goleador de la historia de la selección española o del Real Madrid, ni el jugador con más partidos en el club blanco o la roja (marcas estas dos últimas que muy probablemente logrará el guardameta).

Simplemente trabajan a diario en la dirección que eligieron, lo cual a veces da resultados positivamente inesperados (fijémonos en Raúl, que lo ha logrado todo más por su trabajo, constancia y mentalidad que por lo que prometían sus dotes técnicas). Por eso en ocasiones el hecho de marcar un objetivo puede resultar paradójicamente contraproducente: te fuerza a recorrer un camino muy concreto y eso puede incluso limitarte.

Pero el riesgo más habitual es que pueden resultar frustrantes, ya sea porque no se cumplan o porque una vez alcanzados nos veremos en la "necesidad" de establecer otros nuevos, y así sucesivamente. Pues los objetivos a fín de cuentas no dejan de ser (y por eso son tan defendidos por la autoayuda) un camino predeterminado, como la obsesión por "mejorar". Algo a lo que agarrarse cuando no se sabe dónde hacerlo: algo en lo que creer.

Feliz comienzo de año,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es


P.D.: quisiera aclarar que no tengo nada contra la autoayuda en sí misma. De hecho, he leído varias obras (por eso hablo con conocimiento de causa). Entiendo también que, como he dicho, todo el mundo necesite algo en lo que creer y en estos tiempos donde la religión decae, se aferre a cualquier cosa. Lo que me sorprende es que, al igual que toda la filosofía de más de veinte siglos han sido pequeñas revisiones a las grandes obras griegas, la autoayuda no deja de ser grandes clásicos (por ejemplo, así "a bote pronto" me viene a la cabeza el Siddharta de Herman Hesse) explicados para niños de primaria, dándole unas gotitas de misticismo para que quede más molón. Por eso no llego a comprender su éxito, pues no supone nada nuevo bajo el sol... salvo cerebros con la necesidad de recibir las cosas aún más masticaditas.


martes, 22 de diciembre de 2009

El hombre del siglo XXI














Época de crisis económica y de valores, dentro de una época mayor de cambios entre hombres y mujeres. En busca de "igualdad", ellas se hacen (muy justamente) con parte del papel adjudicado al hombre, y éste con parte de el de ellas.

Realmente supone un avance que nos acerquemos en cosas que solo nos separaban debido a convenciones. Sin embargo, continuar insistiendo en que somos iguales no es más que una falacia progre; que además, provoca otros problemas, pues se niega la realidad científica y ante ese mundo artificial de papeles difuminados muchos individuos resultan perdidos.

Es cierto que el hombre del siglo XXI presume (o incluso se le exigen) algunas caracteristicas hasta ahora femeninas y que agradezco hayamos adoptado. Por ejemplo, habilidades domésticas, cuidados corporales y la expresion (o al menos aceptación) de sentimientos y emociones.

Pero mucho más allá, lo que define a un hombre continúa siendo lo mismo desde hace siglos, y lógicamente coincide en general con lo que resulta atractivo a una mujer. A fín de cuentas, somos biología; no es casualidad que lo que atrae aún encaje con un cazador o con el líder de la tribu. La metrosexualidad o las corrientes más "emocionales" (como los emo) no dejan de ser puras modas que, como tales, pasarán.

Pondré un ejemplo: todos hemos oído a alguna mujer decir que no le gusta "tal" profesión en un hombre debido a que la considera "inculta" o algo parecido. Y luego hemos visto a esta mujer sentirse atraída, por ejemplo, por futbolistas, que generalmente (no siempre) hacen gala de una baja formación intelectual... Y diréis: bueno, pero en esa atracción entran otros factores como la posición social, económica, etc.

¡No! Porque también me refiero a futbolistas de bajo nivel. Entonces, ¿a qué se debe? Muy simple: el fútbol es la representación actual de la caza y la guerra, una de las mayores orgías de testosterona que se pueden presenciar a dia de hoy.

Por eso a los hombres nos apasiona (como juego) mucho más que a las mujeres; y por eso ellas, aunque se interesan poco por el aspecto competitivo, se derriten ante los gladiadores balompédicos: metrosexuales, sí; pero encarándose, sudando y luchando por lo suyo. A fín de cuentas, cazando y guerreando.

Comprendido ésto, indico algunas características propia y atemporalmente masculinas:

- Dignidad: olvidando antiguos valores como el honor o rasgos algo más ambivalentes como el orgullo, la dignidad (tanto general como en la relación con ellas) quizá no sea algo atrativo en sí, pero su carencia es fatal y plenamente eliminatoria.

- Autosuficiencia: no hace falta que hable de los atractivos de la autosuficiencie económica; incluso de sus ventajas para uno mismo: es buena para la seguridad, confianza y salud mental propias. Recordemos que el hombre evolutivamente está diseñado para solucionar problemas, y la autosuficiencia es el mejor ejemplo de resolución. Desde lo antes posible es bueno cultivarla, al menos en parte (pagarte al menos tu gastos, si eres muy joven), hasta que las circunstancias permitan autosuficiencia plena.

- Independencia: resulta plenamente atractiva en todas sus interpretaciones, desde la ya comentada económica hasta en lo que se refiere a tener un pensamiento propio, pasando por la libertad en el sentido más romantico del término, etc., etc.

- Liderazgo: el liderazgo supone normalmente cierta posición social, pero además y sobre todo, me refiero al liderazgo en la relación con ellas. Aunque suene machista, es otro dato científico que las mujeres quieren un hombre que las "lidere" (que nadie confunda ésto con lo que no es...). Por otro lado, ese liderazgo implica además el ser alguien activo, algo cuya ausencia tampoco suelen perdonar.


¿No las tienes? No importa, ¿Quién las tiene? Si te fijas bien, la mayoría no son innatas...

Felices fiestas,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

jueves, 17 de diciembre de 2009

Mi idea de todo ésto















Aunque lo he pensado e intentado, me resulta imposible hacer un "decíamos ayer", cual Fray Luis. Es difícil retomar el hilo como si nada porque he (de hecho, todos hemos) evolucionado desde entonces. Por tanto, si bien continúo, en cierto modo recomienzo, repasando o reenfocando temas que ya toqué tangencialmente, sin perder la relación transversal con todo lo expuesto. Será como contruir otra pata de la mesa, empezando también desde el suelo.

Durante mi ausencia he recibido algunos correos que me agradecen el hecho de enfocar la seducción como el adecuado uso de nuestras armas innatas y/o virtudes personales en lugar de aprender una serie de posturas, frases y juegos que nos catapulten tan instantánea como mecánica e impersonalmente al logro del objetivo. Según mi método, el aprendizaje de este campo consiste en leves modificaciones de las actitudes para explotar nuestras aptitudes.

Ya dije en el antiguo post "¿Qué es ligar?" para mí, dicha acción consiste en comunicar. Comunicar "tus cualidades atractivas. ¿Cuáles? Las cualidades que, teniendo en cuenta que la finalidad del proceso es la supervivencia de la especie podrían sintetizarse en ser un buen amante, pareja y padre." Ésto es, transmitirlas adecuadamente dentro del proceso del cortejo, donde las mujeres nos miden y ponen a prueba.

Es cierto que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española afirma que "seducir" consiste en "engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo". Además, esta acepción aparece la primera, por delante, incluso, de la referida a la atracción física. Por tanto, puede decirse que remo contra la semántica, y soy consciente de ello.

Pero como decía, mi concepto de la seducción no se refiere a saber qué fórmula mágica utilizar en el momento adadecuado. Y es que junto a la excesiva explotación de la tan de moda PNL, el empeño en memorizar rutinas (que algún día las tías conocerán), crear clones, supravalorar el pavoneo y olvidar la individualidad han sido en mi opinión los pecados capitales de la seducción, sobre todo en España.

Estoy de acuerdo en que es útil tener siempre a mano recursos (respuestas, etc.) para determinados momentos. Pero mi pedagogía suele centrarse en la mejora del bienestar y autoconfianza propios que me hagan atractivo, así como en dominar una serie de habilidades relativas a la sociabilidad. También en el conocimiento de mecanismos de cortejo y de la mente femenina, que me permitan darme a conocer y mostrarle mis virtudes. Virtudes que TODOS tenemos, ya sean atractivas para un tipo de chica u otro; sólo hace falta encontrarlas y hacerlas llegar de la forma adecuada.

El propio Neil Strauss hace esa reflexión en El Método: "todo lo que yo hacía era darle a las mujeres la oportunidad de conocerme y decidir si les gustaba. Y por lo general, les gustaba".

Si piensas así, este es tu sitio.

Bienvenido.

seduccionpractica@hotmail.es

martes, 8 de diciembre de 2009

Los lunares de Berta














Y volví de las vacaciones, del trabajo estresante y del desánimo. Las vacaciones de verano, el trabajo de otoño y el desánimo simplemente en lo relativo escribir en el blog. ¿Por qué lo tenía? Desconozco el motivo, pero estaba con la cabeza en otras cosas y no tenía el chip.

Quizá, si todos funcionamos (o al menos yo) por ciclos de aprendizaje-asimilación-enseñanza a los demás, yo había recomenzado el bucle. Pero poco a poco he vuelto a la última fase del mismo, y aquí estoy de nuevo con energías renovadas y cosas nuevas aprendidas.

El detonante fue esta foto que ví hace unos días en el Tiramillas de Marca. Me fijé en los lunares que Berta Collado tiene en el escote, y ellos actuaron como la tecla de piano que golpea la cuerda apropiada. Pensé (o mejor dicho, sentí): "la vida es maravillosa, vuelve a recordárselo a los demás...". Así que aquí estoy.

Aprovecho para agradecer a todos los que me han escrito e-mails preguntando dónde andaba, y/o animándome a retomar el blog. He llegado a estar varias semanas sin abrir esta cuenta, y al hacerlo me sorprendí del número de correos recibidos.

Por otra parte y debido a diversos motivos, el libro ha quedado en suspenso durante un tiempo. Pero reabro el servicio personalizado y de pago por internet (e-mails, messenger, micro, etc.), pues algunos de mis alumnos han llegado a tal nivel que no los puedo considerar ya como tales, así que me quedan pupitres libres ;-)

Saludos,

Alfred

seduccionpractica@hotmail.es

martes, 4 de agosto de 2009

Vacaciones



















Hola a todos,

Siento el inesperado parón de mes y medio. También fue una sorpresa para mí, pues se ha debido a imprevistos laborales.

Ahora, igualmente, me ausentaré por un tiempo, pero esta vez lo aviso: las próximas semanas disfrtutaré de unas merecidas vacaciones, perdido en unos de esos sitios donde hay poca cobertura de móvil y donde para consultar mi correo electrónico tengo que hacer maravillas. Es decir, vacaciones de verdad...

Nos vemos a final de agosto con energías renovadas.

Aprovechad el verano...

A.P.

domingo, 21 de junio de 2009

Curso y libro





















Este fín de semana he impartido mi segundo "curso" a un grupo en vivo. Ha sido a los mismos alievos fieles que hace unos meses, que en su día ya habían sido mis primeros aconsejados a través del messenger. Por tanto, quienes más de cerca y al día han seguido la evolución de todo ésto. Los que vendrían a ser "mis discípulos" :-P. Y ya, a día de hoy, también casi amigos. Gracias a todos por vuestra asistencia.

El "buen rollo" que ha habido y el nivel que han ido alcanzando durante este año (algunos en más tiempo, pero un año "conmigo"), ha hecho que en lugar de un curso fuese un encuentro para contrastar opiniones y salir en grupo. Por eso al final casi me he sentido mal al cobrales, a pesar de que el precio era simbólico.

Porque (aparte de por mi filosofía) como últimamente ando apretado de tiempo, en lugar de buscar un lugar "intermedio", como lo fue Madrid la otra vez, en esta ocasión han sido ellos los que se han acercado por aquí. Así, no sólo me han ahorrado tiempo y gastos, sino que en mis consejos se ha visto incluído el conocimiento de la geografía femenino-festiva local.

Además, se han llevado (para corregirlo y opinar sobre el mismo) el borrador del libro que tengo ya medio a punto. Será una extensión de las ideas aquí tratadas y de otras, y espero publicarlo en breve , aunque no sé muy bien todavía si en papel o e-book. De cara a tomar esa decisión sería útil que quien pudiera estar interesado en él me comunique por e-mail cómo le gustaría que fuese y cualquier otro consejo al respecto (sin suponer ello, por supuesto, compromiso alguno para ninguna de las partes).

Un saludo,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

lunes, 15 de junio de 2009

Tu etiqueta















Ya comenté una vez que mientras los chicos clasificamos inmediatamente a las chicas en "follables" y "no follables", ellas (salvo casos sueltos con determinada predisposición) necesitan evaluarnos y probarnos para saber si somos aptos para ellas, durante lo que llamé el proceso de cortejo.

La explicación, una vez más, la encontramos en la evolución. Y la repito, aun a riesgo de ser pesado: los hombres intentamos esparcir nuestra semilla lo más posible para perpetuar nuestra estirpe, y por tanto sólo necesitamos que la mujer sea "aceptable". Sin embargo, ellas necesitan elegir muy bien al padre del que en teoría sería su futuro hijo; porque además no podrá elegir otro hasta dentro de casi un año. Podríamos decir quea nosotros nos importa más la cantidad y a ellas la calidad.

Ese es el motivo de que normalmente sean más exigentes. Y de que, al igual que en los animales, existan varones que copulan con muchas mujeres, pues ellos pueden permitírselo (no tienen embarazos) y ellas quieren recibir los mejores genes, los del mejor individuo.

Sin embargo, en el fondo os hice una simplificación del proceso, pues el algoritmo de selección que les he decodificado es complicado, y en aquella explicación, para no enredar, me ahorré un paso del mismo: las tías también nos clasifican rápidamente en dos grupos. Después te prueban y te miden, sí; para eso está el cortejo. Pero previamente a él, ya en cierto modo te determinan como "follable" o no.

Desde que te ven por primera vez y/o cruzáis las primeras palabras, ya saben si eres un (posible) amante o un (posible) amigo. Siempre "posible", pues una vez clasificado en una de las dos categerías, es cuando llega el proceso de corte. Las tías necesitan dos pasos, uno para saber a qué saco correspondemos, y otro para ver si tenemos nivel dentro de ese saco. Los hombres, sin embargo, hacemos las dos cosas en una cuando las clasificamos a ellas.

Nosotros pensamos: follable-amante/no follable-amiga desde un primer momento, pues nos basamos en gustos personales, así que todo está bastante claro. Las mujeres, por su parte, saben inmediatamente a qué grupo correspondes, si eres un "macho inseminador" o un "acompañante". La diferencia radica en que ese dato no es definitivo, pues es algo general, objetivo. Luego necesitan valorar si, en cualquiera de las dos cosas, eres su tipo o suficientemente bueno para ellas. Y para eso sirve el cortejo (que a veces pueden saltarse excepcionalmente, pero siempre atenderán a la clasificación primigenia).

Pondré un ejemplo de la diferencia entre ambos pasos: todos conocemos el caso de alguna chica que piensa que un chico está bueno (y quizá, que también tiene otras virtudes.) Incluso puede decir de él que "tiene mucho peligro", afirmación que demuestra que efectivamente es un inseminador y que no estamos ante un problema de conflicto de gustos reales con inculcados. Pero a ella, personalmente, no le atrae: si bien desde un principio sabía que era un inseminador, no fue su tipo, o no pasó (quizá ni le dejó intentarlo) el cortejo de esa tía en concreto.

Por tanto, debes de tener cuidado con el saco en el que caes cuando conoces chicas. Pues esa etiqueta que inmediatamente te ponen será muy difícil de quitar después, ya que lo que hagas se observará y juzgará desde esa óptica preestablecida, filtrándose conforme a ella el significado de toda acción. Es como lo que les sucede con viejos amigos; las mujeres desde un principio e inconscientemente los tienen en el saco de los amigos y nunca consideran como posibles amantes.

Sería extraño que las mujeres no realizasen ese juicio inmediato o intuitivo, teniendo en cuenta que sus primeras impresiones son mucho más acertadas que las nuestras. Además, ya lo decía Oscar Wilde: "Sólo las personas superficiales no creen en las apariencias".

Un saludo,

A.P.

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miércoles, 10 de junio de 2009

Hola, ¿estás sola?





















En el post "Introducción al abordamiento" expliqué los inconvenientes que en mi opinión tiene el uso de frases hechas para "entrar" a una chica (parecer aritificial, riesgo de que conozca esa frase, etc.). Ahora hé de añadir otro silogismo a mi crítica:

Reconozco que los "abridores" sirven para quitar el miedo inicial, por tanto se supone que cuando ya tengas más práctica podrás prescindir de ellos y utilizar formas de abordamiento más simples. ¿Qué significa ésto? Pues que realmente el valor de ese material enlatado no reside en que sean frases o preguntas con poderes mágicos para fascinar, ni siquiera el hecho que abran conversaciones; sino que te dan cierta seguridad. La seguridad de saber qué vas a decir y de que es muy probable que con ello te vaya bien. Moraleja: lo importante es la sensación que te proporcionan, no lo que dices.

Supongo que ese es el motivo por el que siempre he defendido trabajar directamente la sociabilidad, seguridad y don de gentes generales (revisar "Timidez y sociabilidad"). Así, desde un principio y (siempre) poco a poco podremos acercarnos siendo naturales y espontáneos, prescindiendo de frases de entrada. El proceso es lento, pero una vez comenzado, se convierte en una bola de nieve y se escalan fases casi sin querer. Antes de lo esperado, llegará un momento en lo harás tan natural que te costará recordar cómo has empezado a hablar con una chica determinada (lo cual te garantizo que te propocrionará una increíble sensación de seductor).

Para hacer más gráfica la explicación sobre el escaso valor real de las frases de entrada contaré dos ejemplos que me suceden a menudo en locales nocturnos y que me resultan muy ilustrativos:

a) Veo a una chica atractiva. La miro hasta que ella se da cuenta y me devuelve la mirada. La mantiene un par de segundos y la retira. Al poco, nos buscamos de nuevo. A veces también cruzamos una leve sonrisa. Tengo señales más que de sobra (normalmente, menos son suficientes). Sin embargo, dudo (por el motivo que sea) y tardo en ir a por ella. Busco establecer contacto visual más veces. Ella ya no me lo ofrece, pues cree que he tenido suficiente (como, de hecho, ha sido). Por miedo a perder la ocasión, finalmente me decido y me lanzo. Lógicamente, la cosa sale mal. Tardé, vacilé, y eso indicó falta de seguridad: eliminado.

b) Veo a una chica atractiva. La miro hasta que ella se da cuenta, cruza la mirada conmigo fugazmente, la aparta y sigue a lo suyo: no le he entrado por el ojo. ¿Eliminado? Eso parece, pero comprobémoslo: en lugar de seguir intentando contacto visual, me acerco (con especial cuidado, después de la primera "negativa"), poco a poco llamo su atención con mi conversación y actitud, y la cosa termina bien... Muy bien... A veces, inmejorablemente.


Resulta evidente que la clave estuvo en que mis actitudes eran distintas. En el primer caso no habría descansado bien, o no me sentiría a tope, o "mil cosas", lo que afectaba muchísimo a mi intensidad y seguridad (a mi energía, en definitiva) haciéndome estar falto de chispa.

Ello, a pesar de que los abridores que yo conocía y podría manejar eran los mismos. Es más, en algunas situaciones en las que he recurrido a ellos, he llegado a usar exactamente el mismo, y el bagaje siempre ha estado en función por el factor anterior, no de si los utilizaba o no. Por tanto, mejor sin abridor y seguro que con él e inseguro.

Así que para concluir resumiré en esta idea: lo importante no es lo que se haga o lo que se diga, sino el cómo se haga y se diga. Con frases mágicas o sin ellas, las mujeres rápidamente captarán si realmente tienes algo que ofrecerles. Preocúpate de eso y no de memorizar jueguecitos.

Saludos,

A.P.

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domingo, 7 de junio de 2009

Menéndez Pidal y tus noches en vela














Ramón Menendez Pidal fue un erudito (sobre todo filólogo) gallego, cuya producción se centró en finales del s. XIX y primera mitad del XX. En la actualidad es conocido sobre todo porque dió nombre al "síndrome de Menéndez Pidal", al declarar que le angustiaba la idea de saber que su vida no iba a ser suficientemente larga como para leer toda la literatura escrita hasta entonces.

Muchos compartimos una sensación parecida, pero hoy en día habría que matizar dos cosas que creo que Menéndez Pidal corroboraría: por un lado, los libros publicados se han multiplicado por millones, lo cual debería complicar mucho la situación. No es descabellado pensar que en un futuro a medio plazo, y a pesar del crecimiento de la población mundial, pueda darse el caso de que haya más títulos que personas. De hecho, creo que a efectos prácticos ya hay más columnas de opinión en los periódicos que lectores.

Pero por otro, el 99,99999 de los libros que salen a la luz cada año no llega a la suela de los zapatos a las obras a las que don Ramón se estaba refiriendo; básicamente, grandes clásicos. Lo que uno no debería morirse sin leer. Y a un erudito como él, a pesar de morir poco antes de cumplir cien años, no le dió tiempo.

Uno puede leer a Dan Brown o a Corín Tellado, para entretenerse y deducir que él mismo puede ser escritor. Pero después se choca con una obra de Sófocles, Oscar Wilde o García Márquez y se le cae el alma a los piés al darse cuenta del tiempo desperdiciado con los anteriores y de lo mal que uno mismo usa el lenguaje y el alma. Por tanto, aunque es difícil, si quitamos la paja estamos un poquito más cerca de leer mucho y bien.

Pues resulta que con La Comunidad sucede lo mismo, al menos en su sección en castellano: empieza a haber tanto material en internet que es imposible abarcarlo todo, leerlo todo. Incluso en los foros, si son buenos, uno termina por perderse y no sabe por dónde empezar. Además, os conviene recordar que los seres humanos tenemos un tope de información que nos es posible asimilar.

Por tanto, la solución es parecida a la literaria: seleccionar estrictamente. ¿Cómo? ¿También leyendo a los "clásicos"? Sí, pero recuerda: los clásicos, como en todos los campos, no son los famosos y comerciales, ni los que han sacado el libro más conocido. Sino los originales, los creadores (en su mayoría, norteamericanos).

Mientras que Mystery o De Angelo se pasaron años investigando comportamientos, patrones y técnicas, y elaborando y comprobando teorías, aquí resulta que cualquier aprendiz empieza a enseñar casi antes de aprender, siendo una mera grabadora que repite ideas asmiladas a la carrerilla... Por cierto, normalmente (ya que es indicativo) con bastantes errores de expresión y faltas de ortografía.

Y lo más gracioso del asunto es que todos venden el material como "original" (las comillas no las pongo por ironía, sino porque es el término que utilizan); aquí quien no corre vuela, que diría aquel. Aunque ya se les ha acabado el chollo. Porque también empieza a haber casi más "maestros" que alumnos, y el negocio que vieron como la gallina de los huevos de oro se autodestruye.

¿Afectado? El cliente, como en todo: tú, que quieres empezar, aprender; que entras en este mundo con el cerebro hambriento y los ojos como platos en tus desvelos frente a la pantalla del ordenador. Que pronto empezarás a quitarte la venda y a sentir ese vértigo de ver cómo las teorías son ciertas y las técnicas funcionan. Pero que, por el camino, te conviertes en otro ser perdido entre tantas ideas repetidas y desordenadas.

¿Solución para no naufragar en mares de información y no desperdiciar tiempo? Ir a los orígenes, a los grandes maestros, aunque para ello tengamos que desenpolvar y rehidratar nuestro nivel de inglés. O tomar como referencia los que simplifiquen y aporten algo nuevo o den puntos de vista frescos, externos, alternativos (como intentamos hacer aquí): Sófocles en una mano, Wilde en la otra... y colirio para los ojos cerca.

Saludos y elegid bien en qué gastaís vuestro tiempo y dinero,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es
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jueves, 4 de junio de 2009

Novedades




















El aumento del número de lectoras y seguidoras, así como de consultas recibidas por parte de mujeres, me ha demostrado que ellas también tienen muchas dudas sobre cómo interactuar con nosotros. Dicha situación me ha llevado a crear un blog hermano de éste, especialmente destinado a chicas. Espero que el clima sea tan positivo y desenfadado como aquí, y el feedbak igualmente enriquecedor y fluído. Para que, además de conseguir acercarnos (mentalmente) los hombres a las mujeres, ellas también se acerquen a nosotros... y así nos encontremos más fácilmente:

http://seduccionpracticaforwomen.blogspot.com/

Desde ayer, también estoy en Facebook, para quien pueda interesar.

Saludos,

Alfred.

domingo, 31 de mayo de 2009

¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?














La entrada de hoy se iba a llamar "¿Machismo o evolución?", e iba a echar abajo algunas afirmaciones sin base muy en boga hoy en día. Pero cuando terminé de hacer el borrador, me dí cuenta de que todo lo escrito me llevaba a una deducción en forma de pregunta. Así que vengo a decir lo mismo, pero se ha convertido más en el planteamiento de una cuestión que en un ensayo, y de paso he cambiado el título.

Además, me ha venido bien un comentario del anterior post para hilvanar con éste. Hacía referencia a que las mujeres en cierto sentido necesitan "dos hombres": el amante por un lado, y el que las sustenta y hace compañía por el otro. Yo creo que es cierto. Una cosa son las necesidades físicas y otras las afectivas. Si fuese fácil encontrarlas en el mismo hombre, rara vez serían infieles.

Y espero que ningún abanderad@ de lo políticamente correcto tenga la compulsión de calificar esta idea de machista o algo así, porque en todo caso sería al contrario. El hombre tiene su equivalencia: está programado para espacir su semilla lo más posible y asegurarse así su desecendencia. Mientras que la mujer se pasa meses embarazada, él puede engendrar hijos continuamente. ¿Acaso no es eso más "machista" (remarco las comillas)? Pues espero que el raciocino alcance para ver que es la idea inversa a la anterior...

A ello se deben las infidelidades masculinas. Él, por satisfecho que esté con una amante, siempre querrá tener más: busca promiscuidad. Mientras que ella es infiel para completar la dualidad antes mencionada; así que cuando está realmente satisfecha en lo sexual, (o sea, tiene el "padre" potencial adecuado) es poco probable que busque más encuentros (salvo que surjan). Aunque eso no la hace más fiel, pues remarco que hablo de estar satisfecha con un amante... que no tiene porqué ser su pareja... La diferencia con el hombre es, digamos, de número.

El equilibrio entre instintos y monogamia siempre ha sido prácticamente imposible. Quizá porque, como vemos, el ser humano (aunque tenga sentimientos a veces más fuertes que los impulsos, o a pesar de que se nos quiera inculcar lo contrario) NO es monógamo por naturaleza. En los animales que lo son, es IMPOSIBLE que exista la infidelidad; algunas especies se respetan incluso despues de morir el cónyuge.

"Antes del nacimiento de las ideas judeocristianas, la mayor parte de las culturas del mundo eran polígamas" ("¿Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas?"). A pesar de ello, no hay duda de que el matrimonio tiene detrás algo mas que religión y programación social, pues surgió en distintas culturas, y aun hoy en día, en muchas tribus aisladas de contacto con la civilización, podemos probar que existen matrimonios monógamos. Pero tampoco en ellas la causa de presuponer la fidelidad carnal es el amor, igual que no lo fue en nuestra cultura desde hace 3.000 años. El motivo es la herencia familiar:

Así como en la prehistoria las mujeres se quedaban en la cueva mientras los hombres iban a cazar por que se consideraba que ellas eran "seres superiores" que tenían algo muy importante que hacer (dar vida) -por tanto, algo casi más feminista que machista-, la causa de que las mujeres hayan tenido toda la historia más limitaciones sexuales fuera de su matrimonio tampoco ha sido el machismo: sino para no quedarse embarazadas de hijos que pudieran no ser del esposo.

De hecho, en la antigua Grecia, hombres y mujeres gozaban de libertad sexual fuera del matrimonio. Pero siempre debían tener cuidado en este aspecto; tanto ellas, como ellos también con las prostitutas. Por eso había artesanos famosos por la calidad de los consoladores que fabricaban. Y de entonces vienen las famosas expresiones "amor griego" y "hacer un griego", de orígenes evidentes...

Por tanto, observamos que muchas situaciones actuales y sobre todo históricas tenían unas bases, y se han calificado de machistas erroneamente. Pero es cierto que hay un gran problema, pues vivimos en un anacronismo: esas situaciones y costumbres se han perpetuado, cuando la causa real ya no existe. Así que hagamos la regla de tres, ahora al contrario:

Supongamos que la sociedad siguiese por los cauces actuales: la religión continúa decayendo, la programacion social empieza a perder importancia, las mujeres trabajan fuera de casa y pueden ser independientes (porque no están contínuamente embarazadas), los anticonceptivos solucionan el problema de los hijos ajenos, existen las pruebas de fertilidad... Pero mucha gente, sobre todo mujeres, buscan una relación estable, y lo ideal para procrear sigue siendo una familia. Además, en mi romántica opinión, el amor existe. Por tanto,

¿Cómo creéis que será el porvenir de nuestra especie, o al menos de nuestra cultura? ¿Todos solteros y adiós a la familia tal y como la entendemos? ¿O son las "parejas abiertas" el futuro inevitable de las relaciones estables?

Saludos,

A.P.

PD: Siento si el tono ha sido un poco agresivo. Es lo que tiene estar harto de afirmaciones sin base tipo Mercedes Milá, puramente destinadas a quedar de progre y correcto... Y el ser madridista esta semana :-P

martes, 26 de mayo de 2009

¿En qué piensan las mujeres? (y IV)
















Siempre me han gustado las historias con moraleja o mensaje, y por eso soy un amante de los cuentos de casi todo tipo, cultura o procedencia. Creo que son una gran forma de transmisión de saber, pues plasman con claridad esquemas y mecanismos que normalmente son más difíciles de percibir, y que permiten comprenderlos mejor que con una definición o explicación teórica.

Además, el aprendizaje extraído siempre será así más "personal". Por eso hoy os dejo un par de casos reales, ejemplos de lo que las mujeres quieren y creen querer:

Tengo una sobrina adorable de año y medio. La muchacha tiene un genio increíble, con lo que suele salirse con la suya. Un buen día, una de sus tías decidió hacerla rabiar, y la pequeña se molestó mucho y se alteró hasta rozar la histeria: gritó, lloró y berreó.

Al rato, la chica que la había llevado a ese estado anunció que se marchaba de la casa donde estábamos... ¡y mi sobrina quería irse con ella por iniciativa propia! Entonces el enfado pasó a ser con su madre, por no dejarla...

No estoy diciendo que haya que "darles caña" por sistema (hacerlo puntualmente es útil). Pero está claro que todos necesitamos estímulos, y en especial las mujeres. Y si no se tienen, se buscarán... aunque sean negativos, como en el ejemplo.

También tengo una amiga que le era infiel a su novio a menudo, mientras se arrepentía por ello y afirmaba: "lo peor es que tengo el novio que toda chica querría tener". Pues bien, como en tantos otros casos, la frase me resulta graciosa, pues junto a la situación, forman una paradoja: algo contradictorio, que se niega a sí mismo.

Ella anteponía una visión (quizá universal, ni siquiera la suya personal) del novio racionalmente perfecto a la realidad. Y así, su teoría no tenía ninguna relación con sus actos.

Con éstos mostraba las cosas que le gustaba hacer (salir, ligar...) y lo que le atraía en un chico, (aventura, etc.) mientras falseaba sus sentimientos hacia su novio, e incluso la relación en sí. Y también negaba que él fuese alguien "con quien cualquier chica querría estar" (pues, que yo sepa, ella es una chica cualquiera también).

Era un ejemplo andante de cómo la programación social y el autoconvencimiento lleva a increíbles extremos de autoengaño, con lo que éste conlleva de engaño a los demás y, tristemente, a su pareja en especial.

Pensad sobre ello y los casos que veáis.

Saludos,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

lunes, 18 de mayo de 2009

Tu agenda














No tengo muy claro si la gente es consciente de la importancia de una "agenda" de chicas (si se es soltero, por supuesto). No me refiero a la agenda física, al cuadernillo, sino a un grupo de mujeres en cartera con las que verse. La cantidad (siempre con calidad) tiene muchas ventajas aparte de satisfacer el primario instinto de esparcimiento de nuestra simiente.

El hecho de tener varias chicas en las que pensar hará que no focalices toda tu atención y energía en una, de forma que no la agobiarás. Con las que tengas que ir más lento, no sentirás necesidad a la espera de la llegada de los grandes momentos, ya que, mientras, los tendrás con otras. Y si alguna se retira, se empareja o, simplemente, no sale bien, no te obsesionará: tienes muchas más.

Encuentro incluso cierto punto "romántico" al hecho de ver cómo cada semilla plantada germina y crece a su ritmo (algunas, claro, crecen de golpe en el momento, sin semilla). Y ver cómo todas se van desarrollando y floreciendo. Reaccionando, evolucionando y culminando a la velocidad que impone la perfecta mezcla entre su personalidad y tu buen hacer.

Creo que en La Comunidad se llama diversificación. Y a ese estado de jugar con varias "amantes contínuas" al mismo tiemo, "REM" ("Relación Estable Múltiple"). A la situación contraria, (de obcecación con una chica) monoítis. También se usa "amoritis", pero a mi modo de ver, la monoítis no se corresponde con el amor, sino con una obsesión típica de un calzonazos: crees que la vida se limita a una persona y te conviertes en un pesado acosador. Así que, si no estamos enamorados o en proceso de estarlo... diversifiquemos... ;-)

Además, a la mayoria de las chicas, fuera de relaciones estables, suponer que te ves con otras les "pica". Ya sabemos que la competitividad y los celos son dos de sus grandes motores... Y digo que lo "suponen", lo dan por hecho, porque, evidentemente, no vas a decírselo claro. Pero tampoco a mentirles. Así que, si te ves en la situación de tener que hablar de ello, lo ideal es que la información que ofrezcas al respecto sea ambigua (lo cual, para una mujer, suele ser más que suficiente). Incluso te vendrá bien: "la curiosidad es femenina por el vestido y por la forma", decía Ovidio.

Para terminar, me gustaría añadir que ésta es una de las mayores diferencias entre hombres y mujeres en las relaciones. Mientras que en las estables ellas son más infieles por la monotonía que por aspectos puramente sexuales (los hombres, por lo sexual), en las NO estables les sucede al contrario: si están satisfechas con un amante (un adecuado "padre" potencial, en términos evolutivos), tienen menos necesidad de buscarse otros. Salvo que busquen algo formal...

A.P.

martes, 12 de mayo de 2009

Introducción al abordamiento













Supongo que hay un tema que para muchos es el básico y que, efectivamente, yo vengo obviando: el abordamiento a una desconocida. Hasta ahora lo he evitado porque creo que es importante crear tu propio estilo. Así que he esperado, digamos, a bajar lo que está por encima (el cortejo) y a subir lo que está por debajo (las bases) para aproximarlos lo más posible y así cueste "menos" esfuerzo.

Empezaré por aclarar que no existen fórmulas mágicas. Bueno, sí existen: material enlatado que puede servirte para empezar y coger confianza. Pero cuando quieras dejarlos estarás con el mismo problema. Además, si La Comunidad sigue creciendo al ritmo actual, antes o después la mayoría de las mujeres conocerá los abridores y los jueguecitos, y además, sinceramente creo que en realidad todo es más simple: SÓLO hay que entablar una conversación.

Vale, seguro que muchos pensaréis... "Lo dices como si fuese fácil, pero no lo es tanto. A mí me cuesta mucho". Bueno, yo estaba en vuestro lugar hace unos años. Y sé que el cambio no es cómodo. Pero somos seres sociales y por tanto lo traemos en el disco duro. Con un poco de trabajo, se saca, sin necesidad de imitar técnicas de nadie. (Para trabajar las bases, te remito al post "Timidez y sociabilidad" del 9 de marzo).

De todos modos, con el fín de ser completo (por si alguien quiere usarlos), señalo que La Comunidad propone una serie de "abridores" preestablecidos. Destacaría el de pedir una opinión femenina, normalmente sobre un tema que implique a otras hipotéticas mujeres y/o que las haga pensar. Por ejemplo, una duda sobre la relación de un amigo con su exnovia, o alguna pregunta sobre estética de alguno de los que va en tu grupo. Y no faltan, por supuesto, los negas (descalificativos) si estamos ante una "chica 10".

Desde luego, lo que siempre tienes que evitar para "abrir" y para empezar es "el test": "¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres? ¿Cuántos años tienes?". Puede que pienses "entonces no soy natural, porque eso es lo que me sale", pero en realidad es al contrario: ser natural supone, precisamente, tener tus propios temas y formas de entablar una conversación espontáneamente, que ya irás descubriendo. Intenta, eso sí, que no sean demasiado elevados (salvo que conozcas a la chica en un lugar que remita a ello, como una librería o un museo).

Es muy importante encarar esa primera barrera de la aproximación viéndola precisamente así: NO como una negativa, sino como una barrera. No te conocen, así que normalmente rechazan la situación, no a tí, como leí en la web amiga "Completa Seducción" muy bien expresado. Es más, algunas rechazan a chicos que incluso les gustan, por esas barreras o pura timidez. Pero cuidado, ello no significa que debas insistir: posibilidades, normalmente sólo tendrás una.

De hecho, en el fondo, los que entran por el ojo también tienen"sólo" la ventaja de tumbar esa barrera inicial gracias a que se distinguen por su imagen. Pero, igualmente, después tienen que pasar la criba general del cortejo. Así que tu idea debe ser tumbarlas de otra forma, con una conversación tan natural y fluída como interesante, y después ya estaréis en las misma situación: a examen.

Saludos,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

miércoles, 6 de mayo de 2009

¿En qué piensan las mujeres? (III)















Siempre he creído más en las cosas que descubre uno por sí mismo, en lo que se aprehende más que en lo que se aprende. Ese era uno de tantos objetivos que me marqué y anuncié al comenzar este blog y que después he incumplido: no dictar, sino llevar de la mano a la retirada de esas vendas preestablecidas sin motivos lógicos, sino sociales o convencionales.

Por eso ahora voy a proponer un ejercicio que ayude a entender un poquito más a las mujeres, o, al menos, sus preferencias. Para llevarlo a cabo tendrás que mentir, así que es mejor que lo utilices con chicas con quien tengas claro que NO vas a ligar (ya sea por tí o por ellas).

Pues mentir NO es un buen camino para seducir (aunque sea útil) ya que no disfrutarás el lado de "realización" que la actividad tiene -y que te dará seguridad para conquistas posteriores-. Además, corres el riesgo de que te pillen, o de meterte en un callejón sin salida si la cosa va a más con una chica a quien engañaste en un principio.

Me refiero a que pruebes a decir que te dedicas a distintas profesiones y observes las reacciones (a chicas distintas, claro). El fín no es que sepas qué profesión decir (mintiendo) para ligar, y mucho menos que escojas una ocupación atractiva para ellas (pues incluso si ese es el objetivo, lo importante es que te guste a tí para que seas feliz y estés seguro de lo que haces).

Para lo que este ejercicio te servirá será para descubrir y comprobar qué cosas resultan atractivas a las mujeres. Y no tanto por lo que al trabajo en sí se refiere, sino por lo que de sus preferencias se deduce.

Prueba con varipintas dedicaciones, como biólogo, informático, artista (pintor o escritor), médico, economista o barrendero. Obviamente, los resultados tienen un pequeño margen de flexibilidad, pues depende del tipo de mujer (una "pija" quizá elija a un economista antes que a un artista, aunque la mayoría de las chicas prefiera a éste).

Y también ten clara una cosa: el "problema" (suponiendo que lo haya) de ser barrendero no está tanto en que sea una profesión sin mucha remuneración, que no necesite preparación y relacionada con la limpieza. Lo que realmente disgustará a las mujeres es que es algo monótono, normalmente ocupado por personas sin inquietudes. Y ahí es donde quiero llegar:

Porque de hecho, no mucha preparación ni remuneración conlleva la profesión más atractiva: masajista. Inclúyela en tus experimentos, pues quizá es la unica adorada por mujeres de toda condición. La sensualidad, el placer y el conocimiento del cuerpo que te atribuye instantáneamente provocarán reacciones increíbles que prefiero que experimentes por tí mismo (no te van a violar, me refiero a comentarios y cambios de actitud).

Y lo más importante: esas reacciones demuestran las cosas que realmente les atraen. La misma causa que hace que un camarero de discoteca resulte sexy y uno de un bar no, siendo la misma profesión. Porque las sensaciones son más poderosas que un cuerpo pefecto o un buen talonario...

Saludos y suerte con el ejercicio,

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

jueves, 30 de abril de 2009

Edades y momentos















Aunque también sucede que a determinada edad las mujeres busquen hombres bastante más jóvenes (pues su tope de actividad sexual es más tardío que el nuestro), es evidente que suelen preferirlos mayores que ellas, pues maduramos más lentamente (lo cual se debe, sobre todo, a su mayor facilidad de interpretación y asimilación de la realidad).

Los hombres, por su parte, normalmente las buscamos jóvenes por motivos relacionados con la fertilidad (hablo de MUJERES jóvenes, NO niñas). Aunque también, claro, los hay encandilados por los conocimientos y el morbo de las maduritas...

En ese último caso, a veces surge un problema inesperado: hay mujeres que pueden dudar si avanzar con hombres más jovenes que les resultan atractivos (y aunque la diferencia en realidad sea pequeña) por sus prejuicios o su "programación". Cuando sucede, es muy importante la paciencia y la mano izquierda, pero suelen cruzarse tantos factores que el buen uso de ambas no garantiza nada.

Pues bien, si todo esto lo sabíamos ya y es fácil de ver, últimamente me he fijado en que la cosa es más compleja. No sólo incluye esas únicas cuatro combinaciones, sino que hay una estructura general subyacente.

Cuando yo mediaba la veintena (hace unos años) me resultaba más fácil seducir a una mujer de "treinta y pocos" que ahora. Igualmente, en los últimos tiempos, resulto más atractivo a chicas adolescentes, a pesar de que la distancia en años sea mayor.

Dándole vueltas y contrastando casos, vengo desarrollando una nueva teoría propia, una conclusión empírica al estilo de aquella que traté en "La dama y el vagabundo":

Podríamos hablar de muchas más franjas u "horquillas" de edad que se van cruzando y solapando, en base ya sea a la coincidencia de intereses, en el "momento" en la vida, el conocimiento de lo que la otra persona quiere, o en que tu edad resulte atractiva: hace cinco años, para las de más de treinta, mi edad tenía ese exotismo del "yogurín" que he comenzado comentando, y ahora no, pues estoy ya cerca de ellas.

Eso significa que (si eres joven o relativamente joven) tendrás, al menos, dos o tres grupos de riesgo, edades a las que tienes más facilidad de atraer. Creo que es algo a tener en cuenta, si resulta demostrarse. Me interesa una contrastación científica, así que os hago partícipes de la misma: os sugiero que observéis y experimentéis para confirmar o refutar esta idea, y me lo hagáis llegar en un comentario o un correo electrónico.

Y disfrutad de ese abanico de edades con el hedonismo y romanticismo de quien disfruta de una agenda heterogénea y rica...

Saludos y feliz "puente",

A.P.

seduccionpractica@hotmail.com

sábado, 25 de abril de 2009

¿En qué piensan las mujeres? (II)
















Hé de apuntar algo en línea con esa idea que tanto llamó la atención sobre las mujeres (que aprovecho para puntualizar que no es mía, en su día leí por ahí) de que "una cosa es lo que dicen que quieren, otra lo que creen que quieren, y otra lo que quieren realmente". A lo largo de los años, he oído a chicas de la más variada condición y edad decir: "yo no soy de las que se acuestan con un tío que acaban de conocer en una discoteca, pero si mi novio (real o hipotético) me hiciese daño, es probable que me volviera así".

Curiosa afirmación, para la que siempre me han venido a la mente dos posibles explicaciones:

1.- En psicología son superiores a los hombres... ¿Son tan conscientes de sus posibles reacciones y evoluciones antes de que haya, incluso, estímulos?

2.- En el fondo saben lo que quieren y sólo necesitan una autojustificación o empujoncito para hacerlo sin sentirse mal por ello.

Creo que todos (al menos los hombres) nos inclinamos por la segunda opción. Aunque si hilamos fino, podríamos llegar a una respuesta mixta: conocen la fuerza que tienen sus despechos, y la utilizan como excusa general para sí mismas.

Sea como sea, las mujeres buscan acción y estímulos, sentirse vivas y deseadas. Vale, eso lo sabíamos. La cuestión es: ¿por qué no lo reconocen abiertamente? Los motivos son sociológicos y evolutivos: preocupación por el "qué dirán", programación que han sufrido por los "medios" y/o el entorno, etc. Por eso les gustan los hombres que son sus guías al lado oscuro... y por eso, dándole la vuelta a una curiosa tortilla, algunas incluso se autoconvencen de que será su novio el "culpable" de su despendolamiento posterior.

Recuerdo que un día, hace años, nuestra flamante Marta me dijo: "Es una pena que ya no haya hombres como Don Juan y Casanova, hombres que te hagan hacer cosas prohibidas". Y me quedé pensando... "Que te hagan hacer cosas prohibidas...". Porque la frase, fuera de contexto, suena extraña, como a "que te obliguen a ello".

Sin embargo, es lo mismo de siempre: les gusta lo prohibido, pero no tomar la iniciativa. Tú tienes que llevarlas de la mano a los fuegos del infierno, para que no se sientan culpables y para, por supuesto, no arriesgarse a una (por improbable que sea) negativa del hombre.

En resumen, las chicas necesitan sensaciones intensas, lo sepan o no, lo admitan o no. Y para concluir, quiero aclarar dos cosas:

1.- No quiero que nadie lea entre líneas el tópico de que un "no" rotundo en realidad sea un "sí". Este post no se refiere a eso, sino a un "liderazgo" fluído en el que seas realmente consciente del fín deseado por ambos. Creo que es obvia la importancia de esta puntualización.

2.- Ellas pueden tener ese mundo intenso con su pareja: siempre que no caigan en la rutina, se avive contínuamente la llama y se las haga sentir queridas. Pero si su pareja no le da eso (o no tienen pareja), lo buscarán en cualquier parte, discotecas incluídas...

Y tranquilo, seas el novio aburrido o el amante perversor... te echarán a tí la culpa de todo ;-)

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

lunes, 20 de abril de 2009

Diferencias...
















Finalmente, Marta (argentina que lleva en Barcelona muchos de sus 22 años) accedió a escribir. Pero no sabíamos por dónde era mejor que empezase, así que le pedí una pequeña reseña sobre su última salida con amigas. Casualmente, viene a cuento del tema que he empezado a tratar ("En qué piensan las mujeres"); ya que al estar dirigida a chicas, plasma algunas de las diferencias de concepto entre ambos sexos en lo que al "fín" de la seducción se refiere: ellas pueden "ligar por ligar", sin buscar nada más. Sin embargo, ¿os imaginais a un hombre ligándose a una tía sin tener en mente un posible cierre...?

Gracias y bienvenida, Marta.

A.P.


Después de más de tres meses sin salir juntas, la semana pasada tomamos una decisión: tomarnos un día al mes para nosotras; para escaparnos de las obligaciones de la semana, para liberarnos de nuestro entorno habitual, para divertirnos como solíamos hacer cuando ninguna tenía pareja, para sentirnos vivas (o más vivas). Pero sobre todo, para no perder la complicidad que siempre debe existir entre las amigas y que le da un toque picantón al día a día. Decidimos, pues, salir a seducir.

Aunque somos muy distintas, hay algo que siempre nos funciona a las tres: hacerte pasar por una extranjera. A los chicos “autóctonos” les atrae porque se sienten seguros a la hora de entablar una conversación, ya que les es más fácil encontrar preguntas que hacerte. Esa tensión que se produce cuando dos personas se conocen en una discoteca después de haberse preguntado la edad, el nombre y el lugar donde residen, tarda más en llegar cuando el lugar de donde tú provienes no es conocido por el otro. Hay más preguntas que hacer.

Además, según qué acentos extranjeros suenan sensuales y gracias a ello permites que él se forme una idea de cómo eres según los rasgos que caracterizan a tu “supuesta nacionalidad”. Si tiene prejuicios negativos sobre ésta, siempre puedes decir que llevas mucho tiempo aquí y que te has quedado con lo bueno de las dos culturas. Si tiene prejuicios positivos sigamos con la seducción que no sólo se basa en charlar.


Pero, ¿cómo decides con quién entablar una conversación? ¿Y qué excusa utilizas para ello? Primero de todo, debes estar segura de tí misma y debe importarte poco que te rechacen ya que en cuanto te importa demasiado algo, actúas con cautela por miedo a perderlo o a no conseguirlo. Para cumplir con ello nosotras nos arreglamos de manera que realzamos lo que más nos gusta de nuestro cuerpo. Emma llevaba un vestido, botas y medias dejando las piernas al descubierto. Abril se maquilló los ojos de manera muy natural pero atrayente al mismo tiempo y Marta optó por un escote discreto pero insinuante.

Ese es el primer punto importante: debes sentirte cómoda.

Y segundo, no debes centrarte sólo en un objetivo. O sí, pero él no debe saberlo.

Todo empezó con un juego de miradas. Abril se fijó en un chico así que nos pusimos en su campo de visión. Cuando él la miró, Abril apartó la vista y sonreía mientras decía algo sin importancia a las demás. La sonrisa es una muestra de seguridad. El chico supuso que Abril nos hacia un comentario sobre él cuando después de sonreír le volvió a mirar manteniendo la sonrisa de la supuesta conversación y apartándola prudencialmente a tiempo. Si él también se interesa por ti vendrá. No es necesario mirar constantemente. Y así fue. Mientras Abril y él se conocían, Marta y Emma fueron a por algo para beber.

De camino a la barra se cruzaron con un par de chicos interesantes. Emma siguió su camino mientras que Marta paró para pedirles fuego, pero ellos estaban en la misma situación: tenían tabaco pero no mechero. Ella se marcho y volvió poco después con el cigarrillo encendido ofreciéndoselo para que los chicos prendieran el suyo. “¡Eres muy espabilada!” dijo uno de ellos y Marta les dio las gracias y se volvió para ir con Emma que la esperaba con su bebida. De regreso se pararon y Marta presentó a Emma a los chicos explicándole que ellos eran a los que les había pedido fuego. Y se despidieron alegando que Abril estaba esperándolas justo un poco más adelante.

Al poco rato, aparecieron inexplicablemente a nuestro lado...


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Aunque puedas encontrar pareja cuando sales de fiesta, ese no es el objetivo principal, así que no tenemos nada que perder. Arriesgaos y probad a seducir por seducir, a conoceros a vosotras mismas mientras conocéis a gente que puede ser interesante más allá del aspecto sexual y a quien podéis parecer interesantes. A hacer que alguien del sexo opuesto te recuerde, como quien deja su perfume en una prenda, porque has sido amable, simpática, agradable, contundente y seductora sin pretender ir más allá y sin hacerle creer que lo pretendías.

Marta


miércoles, 15 de abril de 2009

¿En qué piensan las mujeres? (I)
















Tengo la sana costumbre de apenas ver la televisión. Sin embargo, por motivos socio-antropológicos que no vienen al caso, me gusta estar mínimamente al día de los cotilleos y los "famosillos". Supongo que casi todo el mundo habrá oido hablar de la historia de Soraya y Efrén. Sino, yo la resumo (y si me equivoco, que alguien me corrija):

En un programa donde chicas pugnan por un chico que va eliminando y seleccionándolas (o al revés, claro), resulta salir a la palestra un tío que enamora a la mitad de las españolas de todas las edades: guapo, con cuerpazo, simpático, buena persona, sensible, inocente... Y se termina quedando con la que todos sabíamos que se iba a quedar.

Y días después... ¡sorpresa! Ella le es infiel con un tal Carlos, que acababa de salir de Gran Hermano. Para rematar la faena de las tan comunes falsedades televisivas, se descubre que el angelito Efrén tiene una relación con una chica que había sido eliminada por un concursante que había estado antes en su lugar. Lo que realmente buscaba era hacerse famoso y abrirse un hueco en television. Parece que lo consiguió... creo que ahora pesenta un programa.

Aparte de que todo fuese un montaje por parte de él, quizá también por parte de ella (y por tanto su infidelidad no sería para tanto), y probalemente lo sea todo o gran parte del programa (sería absurdo creerse esas cosas), la historia me sirve de ejemplo, en lo que a Soraya se refiere. Detallemos:

Días despues de ser elegida por "el hombre de si vida" tras llevar una semana sin dormir esperando la decisión de éste, y de llorar como una magdalena en el plató antes, durante y después... le es infiel. Frente al yerno perfecto que por aquel momento todavía encarnaba Efrén, prefirió otro probablemente menos guapo, pero sin duda, más golfo, viril y esquivo.

Refiero esta historia porque siempre me ha recordado a una idea que repetí en la anterior entrada, la cual originalmente habia desarrollado en mi post "Hardware" del 2 de enero, que es uno de los mas importantes q he colgado. Copio el comienzo, por lo básico que lo considero:


"Hay una idea que resulta fundamental para empezar a comprender la mente femenina. De hecho, si la tienes en cuenta, será difícil que vuelvas a pensar aquello de "las mujeres son muy raras, no hay quien las entienda" (algo que a veces se dicen incluso ellas mismas, pues desconocen este principio):

Una cosa es lo que las mujeres dicen. Otra, distinta, lo que piensan. Y otra (que a menudo no identifican), lo que les causa emociones.

De lo que podría deducirse:

Una cosa es lo que las mujeres dicen que quieren. Otra, lo que creen que quieren. Y otra, lo que quieren realmente (las atrae), sin saberlo.

Ellas mismas ignoran muchos de los mecanismos que les provocan atracción. Éstos, usados conscientemente o no, son la causa de que todos hayamos oído a alguna mujer atractiva afirmar "no sé qué me hizo" después de caer en las redes de algún tipo del montón. O de que les gusten chicos muy alejados de lo que ellas mismas pueden predicar como "su tipo", e ignoren al que sí encaja como un teórico hombre ideal."


De hecho, a Efrén se le veía venir. Muchas chicas lo reconocían entre dientes. Y eso, inconscientemente, lo hacía más atractivo. Porque en su mundo de mensajes cifrados, cuidado de las formas y confusión entre causas de atracción, a las mujeres le gusta creer superficilamente ciertas cosas, mientras lo que les llama es la realidad subyacente. Y Efrén era perfecto: racionalmente (si se atendía al envoltorio) les cuadraba porque era el "chico 10", pero en el fondo... sabían que no era un angelito.

Como cuando subimos a su casa sólamente para tomar la última copa...

Mujeres...

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

jueves, 9 de abril de 2009

Inflexión


















Estoy aprovechando estos días de asueto para repasar todo el blog: los posts colgados hasta ahora (creo que han sido 26, en 4 meses), el número de visitas, las consultas por e-mail, etc. Y me he dado cuenta de que quizá todo ha llegado a un punto en el que puedo aprovechar el cambio de trimestre para comenzar una nueva etapa.

Al empezar esta andadura, prometí que primero ofrecería una visión general, tratando ideas que me parecían de base, y que después entraría en aspectos más concretos. Pues ha llegado el momento de hacerlo. Igualmente, intentaré ser más claro y conciso (otra intención inicial, la cual creo haber traicionado).

Pero además, tengo en mente otros dos proyectos: uno que ya mencioné, es el de un e-book donde me extienda todo lo que no me es posible en los "encasillados" post . Espero ponerlo a medio plazo a disposición de quien pueda estar interesado en profundizar en estos temas alejado de los pastiches de La Comunidad.

El otro es una plan de última hora que consistiría en acompañarme de un par de colaboradores esporádicos, uno de cada sexo, a los que espero convencer en breve (se me resisten... ten amigos para ésto). No sería tener colaboradores por tener, para que el chiringuito de impresión de más "montado"; son individuos escogidos meticulosamente para asegurarme de que sus puntos de vista son distintos a los habituales y resultan interesantes. No voy a enredar a alguien para que reescriba mis ideas o las de Seducción Cientifica...

En vistas de todo ello, hoy repasaré, a modo de esquemático resumen, las diez ideas principales mencionadas hasta ahora:

1.- Cuestiona todo lo que se da por sentado sin que exista un motivo real o empírico (sobre todo, claro, si no te funciona).

2.- Recuerda que ligar consiste en comunicar (por diversos caminos) tus virtudes y cualidades como buena pareja.

3.- Para esa transmisión existe el ritual de cortejo, que por eso es tan importante (normalmente, ineludible) para ellas.

4.- El ritmo del mismo suele ser marcado por la chica, pero te tocará a ti liderar los movimientos: juega, tira, afloja, crea tension y resuelvela en el momento adecuado.

5.- Controla tus emociones e impulsos para con ellas: NO agobies y no metas la pata (esta idea es tan importante como ser guapo, inteligente o tener "labia").

6.- Una cosa es lo que las mujeres dicen que quieren. Otra, lo que creen que quieren. Y otra, lo que quieren realmente (las atrae), sin saberlo. (Graba a fuego esta idea en tu unidimensional subconsciente de macho simple y cuadriculado).

7.- Intenta dominar el "marco de la interacción" y tener una realidad personal a la que llevar a la mujer.

8.- Debes ser un conjunto coherente. No finjas ni interpretes en tu forma de vivir, ser, vestir, actuar, moverte, etc... No serás tú mismo, y lo que es peor, caerás en incongruencias que romperán ese conjunto, haciendo que el remedio sea mucho peor que la enfermedad.

9.- Cuídate para estar al 100%, pero sin que ello suponga un sacrificio excesivo. La finalidad es hacerte sentir bien y proyectar ese bienestar .

10.- Vive una vida completa que te haga feliz, y que llene tu cabeza y tu agenda con más cosas aparte de chicas (sobre todo, aparte de UNA chica).


Y ahora...

¿Estás preparado para la primavera...?

A.P.

seduccionpractica@hotmail.es

lunes, 6 de abril de 2009

Vida fuera del ligue
















Antes de empezar quiero comentar que, como supongo que algunos que surfeen por distintas webs y blogs españoles sobre seducción habrán comprobado, hay quien está plagiendo mi estilo pedagógico.

Ya antes se me habían copiado terminología particular e ideas (que en algunos casos se habían soltado como propias), pero entiendo que a todos sucede que si se asimilan cosas de muchas partes, luego no se recuerda cuáles son de uno y cuales no, o de quién son las que se han tomado de fuera; así que dí el beneficio de la duda.

Además, tampoco me gusta entrar en polémicas, no lo necesito, pues yo aquí no me juego el pan ni tengo motos que vender. Prefiero dejárselas a los predicadores del éxito para que se autorretraten con ellas.

Sin embargo, la copia de la que hablo ha sido demasiado descarada, y, evidentemente, orientada por completo a fines lucrativos. Pero tampoco me extraña viniendo de quien viene (permitidme este pequeño desahogo tan alejado de mi estilo): yo creo que un blog es el espejo del alma... y entre tanta cutrez, plagio, errores de expresión, faltas de ortografía, autocomplacencia y flipaduras, tampoco íbamos a pedirle más al niño...


Bueno, a lo que íbamos: "Vida fuera el ligue":

El zen enseña que para acertar en la diana uno debe NO apuntar demasiado. Neil Strauss desarrolla esta idea (en lo que a seducción se refiere) ampliamente en El Método. Tanto es así, que podríamos diseccionarla en dos vertientes:

Por un lado, se refiere al hecho de que, por muy maestro que seas, tengas vida fuera de la seducción. O lo que es lo mismo, una vida completa e íntegra, que es la que al 99% da la felicidad. Cuando uno comienza a mejorar sus habiliades para el ligue, cuesta salir de la espiral, pues es un juego adictivo de increíble capacidad absorbente. Luego, por norma general, cuando uno alcanza un cierto nivel se estabiliza en ese aspecto.

Por otro, resulta que ello te facilitará, precisamente, las labores de seducción, puesto que "la mejor forma de ligar con una chica es tener algo mejor que hacer". Es bueno tener otra chica u otro plan atractivo, para que no te importe demasiado un rechazo, y así parecer menos necesitado o "pillado". Además, esa vida "completa" te hará más atractivo para ellas.

No hablo de que uno tenga por fuerza que "pasar" de las tías en determinadas franjas horarias, o que el asunto no se tenga en mente siempre (pues sabemos que en cualquier momento puede aparecer una chica que sea un bombón... o la mujer de tu vida -y que por ello debas estar siempre alerta y preparado-), sino que tu vida sea una vida con muchas más cosas aparte de las mujeres.

Hablaré de mi caso: aunque NO me dedico profesionalmente a enseñar seducción (algo que me parece una aberración, pero allá cada uno), a veces cobro por enseñar estas cosas. Y, curiosamente, alguien que enseña a ello, no sale solamente a ligar (aunque resulte que ligue). Salgo con amigos a cenar, al cine, o de fiesta para reírme... Y a menudo, como digo, por casualidad, sucede, surge. Sin embargo, cuando voy con algún compañero de fatigas específicamente a ligar, la cosa se da peor. Paradójico, pero tiene su sentido: los días que me obsesiono con dar en la diana son los días que más fallo.

Seducir es un aspecto más de mi vida con el que no me obsesiono. Por ejemplo: otro de los placeres de los que disfruto es jugar al fútbol, y, aunque también intento siempre que ello se me dé mejor de lo que se me da, y estar en forma para los partidos, etc., no me pasaría los días enteros intentando perfeccionarme ni dejaría de lado el resto de mi mundo.

Además, para mejorar realmente en algo es necesario un tiempo de procesación, asimilación y maduración después de cada experiencia, que si nos sobracargamos, no tendremos. Como dije hace tiempo en la respuesta a un comentario: hay procesos que sólo pueden acelerar hasta cierto punto.

Para concluir, señalaré que cuando veo demasiada focalización en estos temas me viene a la mente lo que, también según El Método, le dijo nuestro archimencionado (para bien y para mal) Tom Cruise a Strauss: "¿te imaginas que toda esa energía y dedicación se utilizase para algo realmente provechoso?"

¿Os lo imaginais?

Pensad sobre ello estas vacaciones. Y más importante: pasadlo bien, ligando y sin ligar.

A.P.

domingo, 29 de marzo de 2009

LNV
















Un lector me ha escrito con una consulta sobre un tema que tenía pendiente: el lenguaje no verbal. Sin duda, un factor tremendamente importante en la seducción, tanto en lo referido al propio como al de la chica. Como dijimos, ligar, fín de cuentas, es comunicar.

En cuanto al propio, hablábamos, no hace mucho, de la idea de transmitir. E indicábamos que una de las formas más poderosas de hacerlo es el LNV, que abarca, sobre todo, nuestra proxémica (posición en el espacio), postura y gestualidad.

Cuidarlo un poco resulta interesante, pues así como la mente influye en el cuerpo, sucede también al contrario (en ello se basan los quiromasajes y el yoga). ¿Qué quiere decir ésto? Que si una mejora en la seguridad se transmitirá con el lenguaje no verbal (y, por tanto, mejorará lo que se proyecta), un cambio en el LNV no supondrá un simple envoltorio, sino que también afectará a nuestro estado interno.

Por ejemplo: adoptar una postura más relajada de la que nuestra tensión interna nos pide, hará, si conseguimos mantenerla, que terminemos por notar una relajación interior.

Son posturas relajadas o confiadas las que tienes, lógicamente, en ese estado: por ejemplo, cuando estás en tu casa a solas tumbado viendo la televisión. Si te fijas, al estar menos tenso, ocupas más espacio y no tienes brazos ni piernas cruzados, pues sabes que no hay peligros y te abres, te "expones" al mundo sin miedo.

¡Pero atención! uno puede lanzarse y pensar: ya que es algo manejable, clave en la comunicacion y que de paso influye en mi interior, voy a centrarme en el este aspecto olvidándome de lo demás, ya que no necesito mucho más para transmitir seguridad y virilidad.

Pero no funciona así: hay que ser prudente e ir cambiándolo poco a poco. Porque si se fuerza, las mujeres, que en estas cosas son mejores, notarán claramente en nuestro LNV las famosas e indeseadas incoherencias (como zonas del cuerpo que se tensan para compensar la relajación artificial de otras).

La cuestión es que, trabajemos o no en el nuestro (ya que mejorando otras habidilidades él lo reflejará y, por tanto, mejorará inevitablemente), en mi opinión es más importante conocer este tema porque nos dirá cosas sobre la persona con la que hablamos (sobre todo, claro, chicas). Sabremos si la atraemos, si está cómoda o no, si está pensando en otra cosa...

Hay muchas señales de atracción o interés, pero las principales serían: jugar con el pelo, tocarse el cuello, el escote, jugar con pulseras, collares o pendientes... en general, todo lo que suponga de alguna forma e inconscientemente, recordarnos que son mujeres. Las negativas son cruzar los brazos, orientarse en otra posicion, etc.

Ten cuidado porque puede dar algunas señales positivas debido a que le guste el tema del que hablais o porque estés haciendole recordar algo agradable... y, sin embargo, tú no le intereses, O al contrario: puede suceder que le gustes pero que cruce los brazos porque no esté cómoda porque es tímida o tiene frío... o porque tiene pareja...

Así, como sucede con tu LNV, hás de tener en cuenta el conjunto y la reiteración, no detalles aislados. Y fijarte en cómo reacciona a tus acciones o a lo que dices; si su pié te señala, si te "copia" los gestos, si se toca después donde tú la hayas tocado (un brazo, por ejemplo), etc...

Al principio, tendrás que prestar mucha atención, y quizá hasta restes concentración de la conversación u otros aspectos para fijarte en este tema. Pero con la práctica, se facilitará tanto que identificarás las señales sin querer, casi insconcientemente.

Suerte y saludos,

A.P.